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martes, septiembre 21

Día internacional de la paz

Recordar la paz con los poemas de nuestros escritores como pequeño homenaje. Si no la cuidamos corremos el riesgo de perderla. Pero conviene no olvidar que todavía existen muchas guerras a las que nos hemos acostumbrado.

"La guerra es como una hoguera
donde los locos se abrasan"
"Tristes guerras
si no amor la empresa.
Tristes, tristes
Tristes armas
si no son palabras.
Tristes, tristes."
"A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy. Siénteme libre.
Sólo por amor."

Miguel Hernández

"Mariana, ¿qué es el hombre sin libertad? ¿Sin esa
luz armoniosa y fija que se siente por dentro?
¿Cómo podría quererte no siendo libre, dime?"
"Los poetas seremos viejos y solitarios.
Bajo el olivo añoso cantaremos la Paz".
"Dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se pongan de plata los labios."

Federico García Lorca


lunes, septiembre 20

Me confieso progresista

He recibido de Eclesalia una carta con la que me identifico plenamente. Os dejo un pequeño resumen.

Como cristiano me veo necesariamente progresista. Me explico: quiero para el ser humano, para todo ser humano, un futuro mejor; lo quiero más libre, con más dignidad, más respetado. Deseo para él una libertad física, social, política, económica, sicológica, religiosa mayor, arraigada y sustentada en la libertad interior, espiritual, fruto de múltiples conquistas íntimas. Lo sueño más provisto de valores, de ideales, de criterios éticos y de proyectos.

Mi fe cristiana, lejos de bloquear estos anhelos, me los activa con urgencia. Sueño con la revolución que Jesús encendió en la historia.

La fe cristiana es una llamada a madurar como persona, a crecer en amor y solidaridad, en respeto y tolerancia con el “otro”. A su luz, el “otro”, cercano o lejano étnica y culturalmente, se me muestra como don -no como rival-, como riqueza familiar, como parte de ese gran Nosotros, sólo dentro del cual me es dado realizarme como persona.

El otro es mi hermano. La pluralidad, la diferencia, la descubro como valor a respetar y a cultivar en la comunión de la unidad mundial. Por ello mi fe me lleva a entablar con todos, con independencia de su piel, de su cultura o su credo, relaciones fraternas, solidarias. Vínculos de amistad, de respeto y de gratitud.

El Dios que he encontrado en Jesús es Amor, Padre. Es Luz y vida. Eso sí, dejemos a Dios ser Dios; no lo manipulemos, haciendo imágenes suyas desde nuestros intereses, a nuestra imagen y semejanza.

Como progresista estoy en contra de esa apoteosis de la superficialidad y de la trivialización en nuestra cultura, de ese intento de forjar un modelo de hombre “light”, sin criterios ni valores, con la moda como eje, con la televisión como sustento intelectual, con tanta literatura “cleenex”, filtrada hasta en muchos “best sellers”. Rechazo tanta inmadurez e irresponsabilidad ante el sexo, ante la vida y la muerte.

......

El autor de la carta es Ignacio Vizcagüenza y os animo a leerla entera, no tiene desperdicio desde mi punto de vista.

Para seguir haciendo camino:

Me confieso progresista, de Ignacio Vizcagüenza, asesor religioso 

viernes, septiembre 17

¡Al cole!

El eterno debate de todos los principios de curso, ¿qué debe aprender un niño en las aulas? 

Unos se inclinan por la necesidad de aprender datos. Otros porque aprendan métodos para aprender y que se apañen. Hay profesores y padres que defienden lo uno y lo otro. ¿Dónde está el punto intermedio?

Al acabar la educación un niño debe saber algunas cosas imprescindibles, nociones de gramática que le permitan conocer su idioma y manejarlo con soltura, leer y comprender textos escritos y exposiciones orales de cualquier tipo.

Manejar con soltura las expresiones matemáticas cotidianas junto a los sucesos más importantes de la historia y el mundo geográfico hoy tan necesario en un mundo global.

Y no puede faltar un hábito de trabajo junto a una miaja, ¡qué menos! , de responsabilidad.

Bastantes profesores añadirán capacidad de esfuerzo, empatía, capacidad de trabajar en equipo y un manejo adecuado de las famosas TIC.

Otros suspirarán por un poco de espíritu crítico y lucharán por fortalecer su inteligencia, su memoria y su voluntad.

Toda esta mezcla varía en función de los intereses del niño, de su personalidad, de la familia y  de la sociedad en la que se mueve.

Juntemos  todo esto con las leyes educativas, con los medios que tenemos, con nuestros sindicatos y políticos y con los padres, ¡los famosos padres!, y tendremos el 30 % de fracaso escolar.

¿Hasta cuándo?


 Para seguir haciendo camino

Especial del periódico El País, la vuelta al cole

domingo, septiembre 12

Doble provocación

La quema de libros es tan vieja como la historia. La sobrina del Quijote participó con el cura, el barbero y el ama a arrojar los libros del hidalgo en la plaza pública y quemar los que no eran de fiar. 

A lo largo de la historia son muchos los ejemplos como este que podemos recordar.

Sólo queman libros los inseguros, los fanáticos que son incapaces de ver la magia del negro sobre el blanco en feliz expresión de José Antonio Marina.

Leer, releer, subrayar y escribir al margen de un libro es un placer inigualable que no tiene precio, por eso nunca entenderé de quemas de libros que nos han privado de tantas cosas a lo largo de los siglos.

Si a la quema de un libro le añadimos el simbolismo religioso que tiene para más de 2000 millones de personas estamos hablando de una doble provocación.  Quemar libros de El Corán es un ofensa innecesaria.  Quemar un libro sagrado no es un acto cualquiera. Es buscar una confrontación que va a ocasionar actos violentos en todas partes que podrían llevar a la  muerte a personas ajenas.

Que quién predique esa idea sea un hombre de religión, un pastor, lo convierte en algo más grave aún. 

 La guerra moderna se libra en muchos frentes que no son militares. Se libra en el campo de las creencias, en la economía, en la cultura y en la simbología. Internet es el nuevo vehículo al alcance de todos para promover la convivencia pero también para provocar las iras violentas de quienes se sienten agraviados. 

No hagamos un uso perverso de las creencias de miles de personas de todos los credos, católicos, protestantes, judíos, islamistas, budistas, indígenas…

No es ese el camino a seguir.




jueves, septiembre 9

¿Una nueva Edad Media?

Mientras escuchaba en tv la noticia de los latigazos dados como castigo por ir con la cara descubierta a la iraní Sakinet,  descubriéndose posteriormente que el rostro no era el suyo, no pude evitar pensar en lo absurdo de tener una justicia “medieval” en pleno siglo XXI sin garantías para el reo.

Entre mis libros figura uno –comprado en 1993- titulado La nueva Edad Media, por Alain Minc, autor de varios ensayos y presidente de la sociedad de lectores del periódico francés Le Monde y columnista habitual en el diario.

En su libro, nos habla de un mundo sacudido por convulsiones y amenazas que parecían conjuradas para siempre. Y que sin embargo vuelven a estar de actualidad:

  • -       ¿En qué va a terminar el concepto mismo de unidad nacional?
  • -       ¿Cómo gestionar un sistema financiero internacional infectado de dinero negro y sin control?
  • -       ¿Cómo combatir a las multinacionales del narcotráfico?
  • -       ¿Cómo reinsertar a los excluidos y a los marginados y reconquistar las ciudades?


Y termina haciéndose una pregunta : ¿No será que estamos a las puertas de una nueva Edad Media?

Unas preguntas que 17 años después siguen siendo actuales.

Urge que seamos capaces de inventar conceptos que nos permitan comprender qué está pasando y luchar por realizar ajustes capaces de estructurar las relaciones sociales e internacionales.

Sólo si somos audaces seremos capaces de avanzar sin miedo hacia un mundo mejor.






Para seguir haciendo camino:

Un libro: La nueva Edad Media
Ediciones Temas de hoy, ensayo
Autor : Alain Minc
Páginas 317, Precio 18 €

miércoles, septiembre 8

la familia y una más

La familia sigue creciendo. Gracias a Dios todo ha salido muy bien y rápido.


Os dejo una foto para que la conozcáis




Los brazos que la sujetan son los de su abuela

martes, septiembre 7

inteligencia de la multitud

Somos conscientes de que nuevos modelos sociales se avecinan en el siglo XXI. Los que usamos Internet sabemos que dejamos de manera inconsciente, un rastro de páginas consultadas que responden a nuestros gustos, a nuestros intereses, a nuestros deseos, etc. 

Ese rastro capaz de ser interceptado, interpretado, también puede ser descifrado buscando determinada información hasta llegar a lo que el profesor Peter Wippermann llama “inteligencia de la multitud”.

Una nueva estructura donde se escucha al individuo dentro de una comunidad. 

Lo curioso es que esta comunidad se forma por casualidad, convirtiéndose en una masa que determina muchos aspectos de la vida, desde la economía hasta la política o la cultura.

Esto significa que la masa es más inteligente que el individuo. Y cada uno de nosotros generamos fenómenos de masas, a raíz de nuestros intereses individuales.

 La multitud manda. Curioso y preocupante ¿verdad?


Para seguir haciendo camino

Aprovechar la sabiduría de la multitud, Documento de trabajo de IBM





lunes, septiembre 6

Iglesia y cultura cada vez más lejos

El matrimonio ya no es el resultado natural del noviazgo. Muchas de las parejas que deciden casarse lo hacen tras experiencias más o menos largas de convivencia. Muchos católicos aceptan con naturalidad este estilo de vida sin sentir que esté en juego su fe o su pertenencia religiosa a la Iglesia.

Esta postura no es contra la Iglesia sino que se hace al margen de ella. Suele ser el resultado de una búsqueda personal sencillamente ajena a todo lo que no se experimenta como significativo por si, más allá de lo que la Iglesia diga, permita o prohíba.

No cabe duda de que existe una brecha, que se va agrandando, entre la Iglesia y la cultura, entre sus enseñanzas y la vida en la sociedad. Esta pérdida de relevancia suscita desde hace años, serias tensiones entre los que se aferran en defensa de la doctrina segura y quienes en el otro extremo buscan llegar a las personas.

¿Cómo encarar este desafío? Ante todo, dejando de “correr detrás" de los cambios, para comenzar a anticiparnos a ellos. Una mejor comprensión de los fenómenos sociales permitiría que la misma verdad poseída pueda inspirar respuestas más ajustadas a los “signos de los tiempos”.

¿Debería la Iglesia en el futuro cambiar sus preceptos, o renunciar sin más a ellos para conformarse con formular “ideales”? Evidentemente que no. Pero en el campo normativo, cuya materia es variable y contingente por definición, siempre es posible dar a las normas morales formulaciones más adecuadas a las peculiaridades de las diferentes situaciones, y juntamente con ello, elaborar criterios prudenciales más aptos para guiar el discernimiento de los fieles.


Para saber más:
Revista Criterio: ¿Iglesia y cultura cada vez más lejos?
Jacques Arènes , “La derrota del hombre heterosexual”,

sábado, septiembre 4

crecer a golpes

Todos hemos oído, en algún momento, que un pequeño cachete – el famoso azote- en el culo es mano de santo. En la escuela ese dicho se convirtió en la famosa frase: la letra con sangre entra.

Un informe de Unicef, basado en encuestas a 16 países nos muestra que hasta un 80% de los adultos considera natural recurrir al maltrato infantil, incluidas las agresiones físicas o psicológicas e incluso la agresión sexual, para imponer disciplina.

Y la Secretaría General de la ONU en un estudio realizado  sobre la violencia contra los niños, afirma que los castigos físicos a menores ocurren en todos los países y afectan a todos los grupos sociales del mundo. Diversas encuestas denuncian que es un fenómeno en auge. Se llega a hablar de alrededor de 275 millones de niños y niñas que son víctima de violencia dentro de sus hogares, cuando es allí donde deberían ser protegidos, respetados  y queridos
Existen padres que no conciben educar a sus hijos sin castigos físicos. Las manos, los puños, la correa, la regla, las escobas y las zapatillas  son los “instrumentos” más utilizados.

¿Cuándo castigar y cómo hacerlo?

Cada niño es diferente, así que no todas las tácticas disciplinarias funcionarán por igual en los menores.

Nunca se debe pegar a menores de 3 años.

Dos palmadas suaves, nunca en la cara, en las nalgas – cuando se realiza por el bien de los chavales-( algo que deberían poder probar los padres)  puede ser usado como una manera de evitar volver a hacerlo en el futuro. Según el profesor Robert E. Lazaret, profesor de la Universidad de Oklahoma y doctor en desarrollo humano.

¿Qué opináis vosotros?


Información obtenida  de BBC Mundo

jueves, septiembre 2

¿Qué hacemos aquí?

Qué hacemos aquí no es, está claro, una pregunta cualquiera. Qué hacemos los humanos en el mundo es una cuestión que quizá haya personas que no lleguen a plantearse nunca. Es un poco inquietante.

¿Os animáis a responder?


La revista El Ciervo en su número de julio-agosto ha decidido preguntárselo a diversas personas y publica sus respuestas.

Son lecturas interesantes que merecen la pena leerse, os dejo una pequeña síntesis de algunas respuestas y los enlaces para leerlas en las páginas de la revista.

Hay sombras por Julia Uceda que afirma: Estamos aquí de paso como si no lo supiéramos….

Buscar el saber, por Enrique Vila-Matas

No hacer daño, por Antonio Muñoz Molina que entre otras cosas dice: Estamos aquí para no desperdiciar este tiempo irrepetible, para no admitir la brutalidad ni la injusticia, para dejar un mundo habitable a quienes vengan después de nosotros.

Algo que merezca la pena, por Victoria Camps
…. Si existe respuesta es porque sabemos que algo nos trasciende, que no acaba todo con la destrucción del cuerpo, porque quedan la familia, los amigos, los que han conocido y quizá estimado algo de lo que hemos hecho. Desde la individualidad más estricta, la pregunta “¿qué hago aquí?” nos lleva directamente al absurdo. Incluso una vida plenamente vivida no significa nada si no es al mismo tiempo reconocida por otros. ¿Qué importancia tiene mi existencia? La tiene para los que me quieren, los que han dependido en algún momento de mí, los que me cuidarán cuando yo dependa de otros…..

Mil cosas, una después de otra, por José M. Rovira Belloso:
…Ese “algo” es el primer mandamiento, mal asimilado, mal practicado, pero siempre dándome el empujón para seguir adelante: “Amarás a Dios con todo el corazón… con todas las fuerzas, y al prójimo como a ti mismo”. Más que una afición