About my Blog

Pasa, tómate un café y comparte ideas, imágenes y música que nos ayuden a hacer camino al andar, mientras buscamos sentido a nuestras vidas e intentamos entender el mundo que nos rodea.

Mostrando entradas con la etiqueta educación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación. Mostrar todas las entradas

viernes, noviembre 26

sinergia positiva

Una interesante reflexión que me ha mandado un buen amigo. Quizás nos anime a pensar un poco antes de reenviar un email.

miércoles, noviembre 24

La educación del talento

Uno de los objetivos de la educación es e desarrollar el talento de los individuos y de las colectividades. Todos insistimos en la necesidad de talento. A todos nos gustaría tenerlo y todos lo admiramos.

¿Pero, cómo lo desarrollamos en nuestros hijos, en nuestros alumnos y también en nosotros?.

No se puede conseguir en un instante, no es así; el talento es un hábito y, como todos los hábitos, difícil de adquirir.

Hay muchos tipos de talento. Y como es sabido, cada uno de nosotros tenemos nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Pero, afortunadamente para nosotros, hay un talento básico.
Un talento para saber que hacer con nuestros talentos y también con nuestras limitaciones.

Para seguir haciendo camino:

Un libro: La educación del talento
Autor: José Antonio Marina
Editorial. Ariel
Páginas 188
Precio 16 €

Una web: lo que padres y docentes deben saber

Otra web: universidad de padres

miércoles, noviembre 3

Educación, ¿para qué?

La educación ya está en la tercera posición de "lo que interesa a la gente", tras la economía o el trabajo. Pues quién lo diría. Porque la deseducación avanza, en casa y en la calle, y la escuela no puede hacer lo que en el fondo no queremos que haga: enseñar, aunque cueste, que todo tiene sus límites. Y sus consecuencias.

La educación es un bien público, como la sanidad. Y si es un bien público, lo que la sociedad en su conjunto no puede permitirse es que, en nombre de unas ideologías que la experiencia ha demostrado totalmente inadecuadas, se continúe propagando también en la escuela la epidemia de irresponsabilidad que tanto fracaso ha causado en varias generaciones.

Es toda la sociedad la que educa o deseduca.

Pero aquí los que también suspenden son los valores mayoritarios. Sin cuestionarlos de raíz, hemos perdido demasiados años discutiendo aspectos colaterales de la cuestión: que si barracones, que si la jornada intensiva, que si la semana blanca, que si portátiles a los doce años. Pero se nos ha escapado lo principal, que es el sentido que tiene la educación en una sociedad, y para qué sirve.

¿Qué se quiere? ¿Consumidores compulsivos y al albur del capricho o mentes abiertas a la reflexión y a la crítica? El actual sistema de cosas mantiene a la inmensa mayoría en la minoría de edad: carne de cañón, inermes ante la más mínima dificultad, tan poco resistentes a la frustración como víctimas propiciatorias de toda clase de viejas y nuevas esclavitudes.

Oriol Pi de Cabanyes ha publicado este articulo en La Vanguardia de Barcelona, Me ha parecido interesante la reflexión que propone. ¿Qué os parece?

jueves, octubre 7

yo también soy defensor del profesor

Un buen amigo me ha mandado un enlace a este vídeo. Creo que se comenta solo y os aconsejo lo veáis con atención.





MANIFIESTO
Creo que la educación fundamenta la vida de cada persona y el desarrollo de la sociedad.
Creo que quienes enseñan y educan a las generaciones jóvenes merecen respeto y reconocimiento.
Creo que no se puede agredir, insultar ni despreciar a los profesores.
Todos les debemos algo, por eso apoyarlos es una tarea de todos.
El trabajo de los profesores mejora el futuro,
POR ESO, YO TAMBIÉN SOY DEFENSOR DEL PROFESOR.

sábado, septiembre 25

El desarrollo moral de los niños

La preocupación por las pobres actitudes sociales, la escasa regulación emocional junto a los hábitos que no promueven los comportamientos sociales de los niños que se incorporan a los colegios en Estados Unidos ha dado lugar a diversos estudios realizados por Darcia F. Narvaez en la Universidad de Notre Dame.

Sus resultados son muy curiosos. Los niño en edad preescolar son más empáticos, compasivos y cooperativos si han recibido cariño en forma de contacto físico frecuente, si han sido amamantados durante bastante tiempo, si han dormido con sus padres o si se les ha animado a que jueguen libremente con otros niños.

Según Narvaez, las raíces del funcionamiento moral se forman en los primeros años de vida, durante la infancia y dependen de la calidad afectiva de la familia junto al apoyo que reciban los niños de su comunidad.

Otros aspectos positivos serían: la atención rápida a las quejas y llanto del bebé, y la presencia de persona adultas que los cuiden y los quieran independientemente de los padres.

Al mismo tiempo el estudio destaca algunos temas preocupantes: el mucho tiempo que los niños pasan sentados en los carritos o en los coches, el aislamiento de los niños en sus habitaciones, el no atender rápidamente sus llantos.

La salud ha ido disminuyendo en los últimos años, se da una “epidemia” de ansiedad y depresión entre los jóvenes, los comportamientos agresivos y la delincuencia han ido creciendo entre los niños.

No cabe duda que es un tema preocupante, “Los niños que no tienen sus necesidades emocionales cubiertas en los primeros años de vida tienden a a ser más egoístas.” 

Para seguir haciendo camino:

Yaiza Martinez, en Tendencias 21  

viernes, septiembre 17

¡Al cole!

El eterno debate de todos los principios de curso, ¿qué debe aprender un niño en las aulas? 

Unos se inclinan por la necesidad de aprender datos. Otros porque aprendan métodos para aprender y que se apañen. Hay profesores y padres que defienden lo uno y lo otro. ¿Dónde está el punto intermedio?

Al acabar la educación un niño debe saber algunas cosas imprescindibles, nociones de gramática que le permitan conocer su idioma y manejarlo con soltura, leer y comprender textos escritos y exposiciones orales de cualquier tipo.

Manejar con soltura las expresiones matemáticas cotidianas junto a los sucesos más importantes de la historia y el mundo geográfico hoy tan necesario en un mundo global.

Y no puede faltar un hábito de trabajo junto a una miaja, ¡qué menos! , de responsabilidad.

Bastantes profesores añadirán capacidad de esfuerzo, empatía, capacidad de trabajar en equipo y un manejo adecuado de las famosas TIC.

Otros suspirarán por un poco de espíritu crítico y lucharán por fortalecer su inteligencia, su memoria y su voluntad.

Toda esta mezcla varía en función de los intereses del niño, de su personalidad, de la familia y  de la sociedad en la que se mueve.

Juntemos  todo esto con las leyes educativas, con los medios que tenemos, con nuestros sindicatos y políticos y con los padres, ¡los famosos padres!, y tendremos el 30 % de fracaso escolar.

¿Hasta cuándo?


 Para seguir haciendo camino: 

Especial del periódico El País, la vuelta al cole

sábado, septiembre 4

crecer a golpes

Todos hemos oído, en algún momento, que un pequeño cachete – el famoso azote- en el culo es mano de santo. En la escuela ese dicho se convirtió en la famosa frase: la letra con sangre entra.

Un informe de Unicef, basado en encuestas a 16 países nos muestra que hasta un 80% de los adultos considera natural recurrir al maltrato infantil, incluidas las agresiones físicas o psicológicas e incluso la agresión sexual, para imponer disciplina.

Y la Secretaría General de la ONU en un estudio realizado  sobre la violencia contra los niños, afirma que los castigos físicos a menores ocurren en todos los países y afectan a todos los grupos sociales del mundo. Diversas encuestas denuncian que es un fenómeno en auge. Se llega a hablar de alrededor de 275 millones de niños y niñas que son víctima de violencia dentro de sus hogares, cuando es allí donde deberían ser protegidos, respetados  y queridos
Existen padres que no conciben educar a sus hijos sin castigos físicos. Las manos, los puños, la correa, la regla, las escobas y las zapatillas  son los “instrumentos” más utilizados.

¿Cuándo castigar y cómo hacerlo?

Cada niño es diferente, así que no todas las tácticas disciplinarias funcionarán por igual en los menores.

Nunca se debe pegar a menores de 3 años.

Dos palmadas suaves, nunca en la cara, en las nalgas – cuando se realiza por el bien de los chavales-( algo que deberían poder probar los padres)  puede ser usado como una manera de evitar volver a hacerlo en el futuro. Según el profesor Robert E. Lazaret, profesor de la Universidad de Oklahoma y doctor en desarrollo humano.

¿Qué opináis vosotros?


Información obtenida  de BBC Mundo

miércoles, agosto 11

La edad de la advertencia

Es la etapa infantil  menos estudiada. La que menos atención despierta tanto de especialistas como de los medios de comunicación. Incluso se la suele tildar como “la edad feliz de la infancia”.

Se trata de los niños y niñas de entre 6 y 14 años. El periodo que en la fase final suele calificarse como la preadolescencia. Pero un estudio realizado en Valencia, dirigido por Petra María Pérez, catedrática de Teoría de la Educación de la Universidad de Valencia, rompe el mito.

Y no sólo eso. Advierte que es una etapa en la que ya se detectan “conflictos” como la falta de responsabilidad, las exigencias caprichosas, la impaciencia, el consumo desaforado, la dificultad de las familias para educar o incluso la agresividad, que, de no abordarse con responsabilidad, se consolidarán durante la adolescencia, con las peores consecuencias. “Es esta una etapa en la que, en general, parece que todo transcurre sin sobresaltos ni grandes disfunciones, y no existen muchos trabajos que la aborden”, anuncia Petra María Pérez.

El estudio, titulado Infancia y familias, valores y estilo de educación (6 a 14 años),es el resultado de una investigación interdisciplinar sobre una muestra representativa de la población española de 1.000 familias tanto convencionales y nucleares como monoparentales, reconstituidas o familias con niños adoptados. La primera conclusión de este trabajo es que “la vida de esos niños y sus familias no es tan plácida como se creía”. Uno de los principales problemas detectados es que alrededor de los 11 años, o incluso antes, los niños “comienzan a apropiarse ya de modelos de comportamiento adulto”.

Dejan de jugar tempranamente, les interesa en exceso la televisión, quieren vestirse como los mayores, usar el móvil, incluso algunos se inician en el tabaco y el alcohol, “lo que puede introducir factores de riesgo en su desarrollo infantil y en la dinámica familiar”. “Esta realidad – añade el estudio-no siempre es percibida por los padres como un problema”.

Las conductas que más preocupan a los padres entrevistados son, por este orden, que no saben esperar (22,3%); la falta de colaboración en casa (10,9%); las horas que se pasan viendo la televisión (10,8%); la falta de esfuerzo o interés en los estudios (9,7%); las cuestiones relacionadas con el aspecto, como la ropa, los escotes o los piercings (9,6%), y el tiempo que pasan con la videoconsola o internet (9%).
Petra María Pérez valora como “muy preocupante” que casi una cuarta parte de las familias reconozca que sus hijos “no saben esperar, cuando quieren algo lo quieren ya”. “Efectivamente – dice esta investigadora-,los niños son muy ´inmediatistas´ porque hoy el contexto les enseña que es posible conseguir lo que quieren, ya sea juguetes o chucherías, con frecuencia y sin demora”. El problema detectado en este informe es que los padres suelen disponer, en general y especialmente la familias monoparentales y reconstituidas, de poco tiempo, “por lo que en ocasiones es más fácil dar lo que piden que convencerles de que deben esperar o de que no se lo van a dar”.

Existe, principalmente en las familias monoparentales y reconstituidas, una cierta “sensación de cansancio” en la labor educadora. “Son personas que están solas para afrontar toda la responsabilidad que supone educar a los hijos”. Se detecta un hecho curioso: a pesar de que en las familias aparentemente se han superado los estereotipos sexuales y se comparten las tareas del hogar, “un número significativo de los encuestados opina que las niñas deben colaborar más, especialmente las que tienen de 12 a 14 años”. Otras conclusiones son, por ejemplo, que las niñas son “más conflictivas” que los chicos en lo que respecta a salir de casa con los amigos. Sin embargo, son consideradas por los padres más responsables en los estudios.

Por último, existe cada vez más preocupación por la violencia juvenil. Un 62,8% de los encuestados atribuye este fenómeno a “la falta de afecto y apoyo familiar”, un 58% a la violencia en los medios de comunicación y un 52% “al temperamento violento y agresivo que tienen hoy los jóvenes”.

Los principales problemas detectados

Para el estudio se ha entrevistado a mil familias de toda España

Una de las quejas más frecuentes es que los niños “no saben esperar”
Un 22,3% de las familias reconoce que sus hijos son ´inmediatistas´, lo quieren todo en seguida. Esta realidad confirma el peligro de una conducta consumista, egoísta y que provoca conflictos

El pensamiento machista aún está muy presente en las familias
Aunque en general los padres están a favor de compartir las tareas en el hogar, un número significativo de los encuestados opina que las niñas deben colaborar más que los chicos en tareas de casa

Alta preocupación por cuestiones como la agresividad o la violencia
Un 62,8% atribuye este fenómeno a la falta de apoyo familiar, un 58% a la violencia en los medios de comunicación y un 52% “al temperamento violento y agresivo que tienen hoy los jóvenes”

Me parece un estudio inquietante y que nos está pidiendo a voces ponernos manos a la obra ya. Mañana puede ser tarde.

viernes, julio 16

los nuevos padres, desgaste y estrés

Compartir el cuidado de los hijos y las tareas domésticas cuando gran parte de las horas del día se las lleva el trabajo no es obra fácil. De hecho, así lo llevan advirtiendo las mujeres que desde hace años compatibilizan ambos mundos, el laboral y el personal, y encima en solitario ante la oposición de la pareja a asumir responsabilidades.
Pero, ahora, ya no están solas en su petición de conciliación y de flexibilización. Se han sumado los llamados nuevos hombres, parejas concienciadas con la igualdad y que quieren compartir la crianza de los hijos.
El problema es que estos padres implicados, aún minoría según los expertos, pero que parecen abocados a aumentar en no mucho tiempo, empiezan a sufrir en sus propias carnes el mal femenino por excelencia, el estrés 
Así lo ha puesto de manifiesto un estudio, realizado por el centro norteamericano Boston College, titulado: El nuevo padre. El trabajo, de carácter cualitativo, revela el agobio que sienten estos varones ante la cantidad de quehaceres que implica criar un hijo, desde cuidar su alimentación, su higiene y su salud hasta atender su desarrollo físico y psíquico, mientras se hace frente a los desafíos profesionales diarios. El mayor problema, y lo más estresante, es la falta de tiempo que agudiza la sensación de no tener ni un minuto para uno mismo. Esta circunstancia se da no sólo en la calidad de vida de uno mismo, sino también en la vida social, de pareja y sexual.

Muchos de los que participaron en la investigación del Boston College aseguraron que “ser padre conllevaba más trabajo del que habían previsto”. Además, reconocieron que las nuevas tareas y el cansancio causa “tensión” en la pareja.

En Finlandia acaba de aparecer otro estudio que nos habla de la relación estrecha entre el estrés laboral de los padres y el estrés escolar de los hijos. Los cuestionarios que respondieron los padres y los chicos revelaron que en el 88% de los casos existía un fenómeno de "derrame" de las experiencias laborales negativas de los adultos sobre el resto de la familia, especialmente sobre los hijos. Eso se explicaría porque el desgaste laboral reduce la calidad de vida, lo que les impide a los padres atender las demandas de los hijos, proporcionarles la calidez emocional y hasta ponerles los límites que ellos necesitan para crecer.

Además, aumenta el conflicto en el hogar.

Para saber más: 

Los padres, con igual estrés que las madres,  Tara Parker  (The New York Times)  
El estrés que pasa de padres a hijos, Fabiola Czubaj ( la Nación )
Hijos de padres, quemados por el trabajo, Europapress
Nuevos padres, el mismo estrés; Celeste López/ Alicia Rodriguez (la Vanguardia)
Descargar trabajo: El nuevo padre, Boston College

sábado, julio 10

el amor huele a café

Cuentan que una hija se quejaba a su padre de los infortunios de su inexperta vida. Una mañana, su padre después de escuchar sus lamentos, llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. Hirvieron con rapidez.

En una de ellas colocó zanahorias, en otra, huevos, y en la última, granos de café. ¿Qué ves?

Preguntó a su hija,.
Zanahoria, huevos y café- fue su respuesta.

Le pidió que tocara las zanahorias y ella observó que estaban blandas. Le pidió que cogiera el huevo y lo rompiera, observó la muchacha que estaba duro. Luego le pidió que probara el café y, al hacerlo, disfrutó de su aroma.

El padre le explicó que los tres elementos se habían enfrentado a la misma adversidad: el agua hirviendo. Sin embargo, los res habían reaccionado de manera diferente.

La zanahoria cedió dureza por blandura, los huevos cambiaron fragilidad por firmeza. Sólo los granos de café lograron transformar el color y sabor del agua.

Y le preguntó a su hija: Dime, querida, cuando te enfrentas a la adversidad,  ¿cómo le respondes?. ¿Eres zanahoria, huevo o grano de café?

El aroma del café impregna, es inconfundible y siempre bien recibido.
Si estás leyendo esto y percibes el olor del buen café, seguramente te estás enamorando de nuevo. Y quién vive con amor exhibe generosamente al mundo un diálogo profundo con las aguas de la emoción en todas sus temperaturas y momentos.

Gracias por compartir una taza de café con nosotros.

Para saber más:
Cuentos que curan: Marta Espar
Cuentos para regalar a las personas que aman : Enrique Mariscal

viernes, junio 25

Los siete saberes necesarios para la educación del futuro

Final de curso, ha llegado la hora de evaluar lo realizado y estudiar propuestas de mejora para el curso próximo. Pero ante todo necesitamos la respuesta a una pregunta de vital importancia: ¿qué educación queremos?

 A la hora de planificar la educación deben existir unas líneas maestras que orienten la educación a todos los niveles y en cualquier parte del mundo. Edgar Morin, una de las figuras del pensamiento europeo nos habla de siete grandes líneas maestras:


1.- Una educación que cure la ceguera del conocimiento

La búsqueda de la verdad exige reflexibilidad, crítica y corrección de errores y una cierta convivencia con nuestras ideas y nuestros mitos.

2.- Una educación que garantice el conocimiento pertinente.

Debemos saber cuáles son las informaciones clave, de ahí la necesidad de proponer una inteligencia general, apta para referirse al contexto, a lo multidimensional y a la interacción compleja de los elementos.

3.- Enseñar la condición humana

La cultura en general no existe sino es a través de las culturas. La educación deberá mostrar el destino individual, social, global de todos los hombres y nuestro arraigo como ciudadanos de la Tierra.

4.- Enseñar la identidad terrenal

La perspectiva planetaria es imprescindible en la educación.


5.- Enfrentar las incertidumbres

La educación debe hacer suyo el principio de incertidumbre. La historia avanza por atajos y desviaciones. Navegamos por océanos de incertidumbre en los que hay archipiélagos de certezas.

6.- Enseñar la comprensión

Enseñar la comprensión significa enseñar a no reducir el ser humano a una o varias de sus cualidades que son múltiples y complejas. Se puede mejorar la comprensión mediante la apertura empática hacia los demás y la tolerancia hacia las ideas y formas diferentes, mientras no atente a la dignidad humana.
La verdadera comprensión exige establecer sociedades democráticas.

7.- La ética del género humano

Además de las éticas particulares, la enseñanza de una ética válida para todo el género humano. El respeto a la diversidad significa que la democracia no se identifica con la dictadura de la mayoría.

Perdonad la extensión. Creo que es un tema importante que merece varias entradas y espero vuestros comentarios.

Continuará




domingo, junio 20

una mirada atenta a la educación

Alrededor de 700,000 profesores hay en España. Un colectivo que está viviendo una transformación radical del entorno en el que se mueve. El lugar y el papel de la educación en la sociedad, las relaciones con los alumnos incluidas sus familias, las condiciones de trabajo, la cultura profesional con sus demandas modernizadoras.

Es normal que vayan apareciendo libros que traten del mundo educativo escritos por sus protagonistas. Son testimonio de los profesionales de la enseñanza que hablan de su trabajo.Sus análisis no aportan nada nuevo, quizás mucha desgana y poco compromiso.

Hablan del deterioro alarmante de la calidad educativa, los responsables de ella no son nunca los profesores, a pesar de la amplia autonomía individual y colectiva de la que gozan. Los primeros responsables son la familia, desconcertada  e incapaz de controlar a sus hijos. Después le siguen los llamados desertores de la tiza, los innovadores, los directores, los sindicalistas, los inspectores… a los que se les suele calificar de tontos útiles o simplemente idiotas o lacayos del poder. Frente a estos, el maestro superhéroe que  guía a sus alumnos a la vida buena, que cultiva su naturaleza humana y mantiene un diálogo con los grandes pensadores.

Se sigue hablando de escuela-guardería, de falta de disciplina,de  exceso de garantismo, de aumento de la violencia, manipulación del Estado, recuerdos de un pasado mejor (?), el antiguo bachillerato, en contraposición de esta ESO.

Se echa de menos un análisis profundo del papel del nuevo docente, de como debe ser su preparación, con ilusión por entender a sus alumnos y a sus familias, que está presente en el día a día acompañando el aprendizaje de los estudiantes que tiene a su cargo, con actividades motivadoras, que no le duela salir del centro si lo considera positivo para sus alumnos, capaz de trabajar en equipo alejado del actual sobre el que no hay control sobre su trabajo y que suele recorrer por inercia y sin incentivos su vida laboral sin que nunca sea sancionado por hacer las cosas mal o no hacerlas.

Los docentes se muestran tajantes, si esto no os gusta, acabemos con ello, adiós a la ESO, dividamos a los alumnos entre los futuros universitarios y los que deben empezar a aprender un oficio. Que desde mi punto de vista olvida y menosprecia tanto a la Pedagogía como a la Psicología. 

Continuará...

Para saber más: 

El profesor en la trinchera, de José Sanchez Tortosa, editorial La esfera de los libros
Cartas de un maestro, de José Penalva Buitrago. editorial Biblioteca Nueva
Panfleto antipedagógico, de Ricardo Moreno
La enseñanza dormida de Javier Orrico
El aula desierta de Concha Fernández Martorell